El vendedor de pociones milagrosas de Miami

Vendedor de pociones milagrosas. Es en quien pienso cada vez que veo o escucho al alcalde de Miami, Francis Suárez. Su aparición el domingo en “Face the Nation” de la cadena CBS fue solo otro brillante ejemplo.

Uno casi podría llamarlo divertido de no ser por el hecho de que durante su aparición en el programa de televisión de los domingos por la mañana, ampliamente visto, Suárez estaba tratando de jugar todos los lados de un problema grave y existencial que nos afecta: el cambio climático. Como informó Joey Flechas en el Miami Herald: “El alcalde dijo que el cambio climático ‘no es una teoría para nosotros en la ciudad de Miami’ y promocionó un programa de bonos aprobado por los votantes en 2017 que permite a la ciudad tomar prestado $192 millones para obras y así enfrentar el aumento del nivel del mar. Como comisionado, Suárez votó en contra de colocar el bono en la boleta electoral, pero finalmente votó a favor del bono en las urnas, dice. (Agregué las letras en negrita.)

En primer lugar, y lo más importante, el cambio climático no es cosa de risa, especialmente en Miami. Como alguien que ha vivido en el sur de Florida desde la década de 1960, he visto cómo cualquier lluvia y a veces no una lluvia intensa o un aumento de la marea, puede inundar partes de nuestra ciudad.

El hecho es que el alcalde Suárez ama las cámaras ( preferiblemente cuando está a nivel nacional, lo que me dice que tiene ambiciones más allá de Miami…) siempre que lo muestre de buena manera. Pero cuando las cosas se ponen difíciles, como suele ocurrir aquí, el alcalde se vuelve tan tímido como un ratón dentro de una iglesia. ¿Recuerdan al jefe de la policía de Miami, Art Acevedo?, a quien él reclutó y llamó el Michael Jordan de los jefes de policía y lo trajo para resolver problemas en ese departamento… y luego lo embarcó cuando las cosas se pusieron difíciles después de que dos de los comisionados más delincuentones de Miami querían que despidieran al jefe. Y lo lograron.

En el programa dominical se le preguntó al republicano Suárez si pensaba que su partido estaba tomando en serio el tema del cambio climático. Respondió que “los demócratas, lamentablemente, no han podido aprobar proyectos de ley para abordar el clima en ningún tipo de escala”. Presionado por el hecho de que ningún republicano estaba dispuesto a votar a favor de cualquier  proyecto de ley sobre este tema, Suárez dijo que el problema es que los demócratas no están adoptando un enfoque bipartidista sobre el asunto. En otras palabras, según Suárez, NO estaban jugando el juego político. Pero, como bien sabe Suárez, el cambio climático y el medio ambiente, de nuevo y especialmente aquí en Miami, no son un juego.

Como está escrito en el Herald: “Ha habido inconsistencia en el liderazgo de las iniciativas de cambio climático bajo la administración de Suárez”. La respuesta de Suárez fue que “su ciudad necesita ayuda, pero no ha recibido ni un dólar para infraestructura de Biden”. 

¿Qué hay de sus (Suarez) fracasos en el avance del programa de bonos de $192 millones aprobado por los votantes de Miami en 2017 destinado a enfrentar el aumento del nivel del mar?

Típico de Suárez: culpa a otro.

Durante su presentación televisiva dominical también se le preguntó sobre el brote de viruela del mono. Como es conocido, La Florida tiene el tercer mayor número de casos en los EE. UU. Y, según su respuesta, el alcalde no estaba preparado para la pregunta ni era plenamente consciente de la situación. Máxime cuando la Organización Mundial de la Salud declaró la semana pasada a la viruela del simio como una “emergencia de salud pública de interés internacional”, advirtiendo que la enfermedad viral se está propagando rápidamente por todo el mundo.

Pero aquí está la respuesta de Suárez a la presentadora de “Face the Nation” Margaret Brennan: “Estamos monitoreando este brote. No estoy al tanto de ninguna escasez de vacunas o pruebas en este momento en particular, nada de eso me ha llamado la atención”.

La verdad es, señor alcalde, como informó el Herald: “Los funcionarios de salud de Miami-Dade le dijeron al Herald que hay escasez de vacunas y los lugareños expresaron su frustración por la dificultad de encontrar sitios de prueba”.

Francis Suárez podría ser un buen tipo. No estoy seguro, no lo conozco. Pero el alcalde de una importante ciudad de EE. UU. debe tomarse las cosas en serio. Y ponerse del lado de la gente que supuestamente representa. El hecho es que Suárez parece estar solo de un lado, el suyo propio y del que lo haga lucir bien, y todo fabricado por su máquina de relaciones públicas.

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