55 demócratas se unen al Partido Republicano para rechazar la enmienda Tlaib para ayudar a Cuba a importar alimentos de EE. UU.

Docenas de demócratas de la Cámara se unieron a casi todos sus colegas republicanos el miércoles para rechazar una enmienda de la representante Rashida Tlaib que hubiese facilitado que Cuba importara alimentos cultivados por agricultores estadounidenses.

La enmienda de Tlaib (D-Mich.) a H.R. 8294, que financia al Departamento del Tesoro y su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), hubiese suspendido la aplicación de la prohibición del gobierno de Estados Unidos de financiar ventas agrícolas a Cuba. La isla caribeña se encuentra actualmente en las garras de una aplastante crisis económica que empeorado por el embargo de 60 años.

La medida se ha incluido previamente en varias leyes no aprobadas, incluida la Ley de Exportaciones Agrícolas de Cuba, que contó con docenas de copatrocinadores republicanos. Es idéntica a una enmienda bipartidista presentada al proyecto de ley de Asignaciones del Gobierno General y Servicios Financieros en 2017, pero luego retirada.

Sin embargo, la enmienda no se aprobó el miércoles cuando 205 republicanos de la Cámara y 55 de sus homólogos demócratas, incluyendo los 11 representantes de Florida en la cámara baja del Congreso, votaron en contra. Solo un republicano apoyó la medida, en comparación con 162 demócratas. Trece legisladores no votaron.

El representante Mario Diaz-Balart (D-Fla.) emitió una declaración apasionada celebrando la derrota de lo que llamó una enmienda “pro-comunista”.

“Estoy agradecido por el apoyo de los colegas de ambos lados del pasillo que apoyaron al pueblo cubano en su lucha por la libertad hoy”, dijo Díaz-Balart. “Gracias a su firme apoyo bipartidista, pudimos derrotar una enmienda que habría otorgado crédito a los opresores del pueblo cubano”.

Díaz-Balart se olvidó de mencionar que el 69% de los cubanoamericanos en Miami apoya la venta de alimentos a la isla caribeña, según una encuesta realizada en 2020 por investigadores de la Universidad Internacional de Florida.

Antes de la votación, Tlaib agradeció a los representantes Gregory Meeks (D-N.Y.), presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, y Jim McGovern (D-Mass.), presidente del Comité de Reglas, por respaldar su enmienda para “facilitar las escasez de alimentos en Cuba y ayudar a los productores agrícolas estadounidenses”.

“Esta legislación de sentido común, que ha sido apoyada por ambos lados del pasillo y por grupos agrícolas en todo el país durante más de una década, crearía miles de empleos agrícolas en los Estados Unidos mientras proporciona alimentos que se necesitan desesperadamente a menor costo para el pueblo cubano”, dijeron Meeks y McGovern en un comunicado el martes.

“Hoy, Cuba enfrenta su crisis económica más devastadora en treinta años, obligando a decenas de miles de cubanos a pasar horas en fila esperando comida todos los días”, continuaron los legisladores. “En los últimos seis meses, hemos visto una oleada de cubanos que huyen a la frontera entre Estados Unidos y México. Esta enmienda ayudaría a aliviar la carga económica al suspender las regulaciones de exportación de productos agrícolas de EE. UU. y extender el crédito a los compradores de alimentos cubanos por un año”.

“Los agricultores de los Estados Unidos han instado a tomar medidas para permitir mayores ventas desde los EE. UU. durante años, y con el aumento del hambre en Cuba, es el momento adecuado para promulgar una suspensión temporal que les brindaría nuevas oportunidades para expandir sus exportaciones a este mercado de 11 millones de personas”, agregó la pareja.

Si bien Meeks y McGovern expresaron su esperanza de “que ambas partes puedan unirse una vez más y apoyar esta enmienda en la que todos ganan”, no sucedió el miércoles.

Incluso el representante Rick Crawford (R-Ark.) votó en contra de la enmienda de Tlaib a pesar de que es prácticamente indistinguible de la que presentó en 2017.

“Según la ley actual, a los productores estadounidenses ya se les permite exportar productos agrícolas a Cuba, pero deben hacerlo sobre la base de dinero por cosecha”, explicó Crawford hace cinco años. “Un requisito de solo efectivo hace que las transacciones de exportación sean casi imposibles, ya que los importadores extranjeros hacen negocios casi exclusivamente con financiamiento y crédito”.

“Por esa razón”, dijo Crawford, “los cubanos se ven obligados a comprar productos agrícolas del otro lado del Océano Pacífico” cuando podrían comprar alimentos cultivados en los EE. UU.

En julio de 2017, Crawford retiró su enmienda a la legislación de asignaciones que habría abierto el mercado de alimentos de Cuba de mil millones de dólares a los agricultores estadounidenses, citando “un fuerte compromiso de los líderes de la Cámara y miembros de la delegación del sur de la Florida de que buscaremos una solución a largo plazo que abrir el comercio agrícola de forma permanente”.

Como señaló Just Foreign Policy el miércoles en las redes sociales, ha pasado media década “sin ningún cambio”.

Tomado de Common Dreams. Traducción de Progreso Semanal.
Deja un comentario

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More