“Necesito al menos ver gente”

Empecé la cuarentena mucho antes de que se estableciera. De hecho, la empecé y aún no se habían suspendido las clases en la Universidad, porque tenía mucho miedo. Yo tengo los pulmones algo sensibles y, nada, decidí cuidarme. A la semana siguiente de haberme quedado en casa y de haber hablado con los profesores fue que suspendieron las clases. A nivel personal ha sido duro. Necesito al menos ver gente. Aunque me esté tomando un café sola, al menos necesito tomar aire y caminar. Me encanta mi casa, pero sabiendo que podría salir si quisiera. Eso ha sido complicado, tan complicado que mi relación terminó en este período… Las tensiones estaban a todo dar. Ha sido intensa en ese sentido. Pero también, me digo, ha implicado una pausa necesaria, al menos para mí. Porque necesitaba repensar muchas cosas, valorar, tomarme un tiempo para hacer cosas que me gustan y normalmente no tenía tiempo, como leer y escribir. En ese sentido ha sido muy productivo.

He visto cosas terribles, dolorosas. Al doblar de mi casa hay una tienda que es de las pocas que sigue funcionando en estos momentos. Y las colas han llegado a ser degradantes, me han hecho sentir muy impotente; en ocasiones hasta hubo personas que se dieron golpes. Todo ha sido muy agresivo, además de la gente que te das cuenta que está para revender, que sale de la tienda y vuelve a marcar. Todo esto lo veía como algo muy lejano, desde otro plano, pero estando allí sentí muchísimo pudor por eso.

Ayer mismo mi mamá y yo hicimos la cola. Ella vio que estaba más o menos organizada, porque los primeros días eran caóticos, la gente una encima de la otra, discutiendo fuerte. Pero justo cuando casi nos tocaba, digamos que seríamos el número 10 de la cola, se armó una bronca horrible delante nuestro y mi mamá se puso muy nerviosa, y casi que nos fuimos, aunque logré convencerla de quedarnos, porque ya habíamos invertido tiempo ahí. Fue muy feo, es una situación muy difícil, y la policía tiene una pincha durísima en ese sentido. Sus mecanismos no son los que más comparto, pero en ese momento creí que no había otra manera de intervenir. No es que hayan dado golpes, pero sí hablaron fuerte. En general la gente está muy agresiva, y muy descarada. Eso ha sido lo que más me ha impactado, mucho más cuando lo comparas con lo que ves en las noticias.

Violeta Hernández Hormilla, 21 años. Estudiante de Periodismo. La Habana.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More