Cuba responderá a expulsión de sus diplomáticos en la ONU, anuncia Canciller

LA HABANA. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla anunció este viernes que su gobierno responderá apropiada y oportunamente a la expulsión de dos diplomáticos de la misión de la Mayor de las Antillas ante la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.

“Estas acciones tienen como objetivo escalar las tensiones bilaterales, provocar el cierre de las embajadas y la ruptura de las relaciones.  Son obra de un grupo anticubano y reaccionario que se ha adueñado de la política estadounidense contra Cuba y contra América Latina”, opinó el Canciller.

“Es imposible ignorar que estas acciones están relacionadas con intereses electorales. Como debe esperarse Cuba dará respuesta apropiada y oportuna”, precisó durante una conferencia de prensa que ya había sido convocada para dar a conocer detalles del proyecto de resolución que el 6 y 7 de noviembre próximos presentará el Archipiélago ante la Asamblea General de la ONU para exigir el fin del bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba.

Sin embargo, explicó Rodríguez Parrilla, la noticia de la expulsión de los diplomáticos lo obligó a dedicar la primera parte de su comparecencia a ese asunto. Sin embargo, no dio más detalles de cómo se concretará dicha respuesta. Ante una pregunta directa de si su país aplicaría el principio de reciprocidad sacando de suelo cubano a diplomáticos estadounidenses de su embajada en La Habana, reiteró que las contramedidas serán “oportunas, apropiadas, sin dejarse provocar y con apego a la verdad, al derecho internacional”.

La víspera el Departamento de Estado a través de su vocera Morgan Ortagus anunció la expulsión de dos diplomáticos de la misión cubana ante la ONU por lo que calificó “actividades contra la seguridad nacional” de Estados Unidos.

“Miembros de la misión de Cuba ante la ONU tienen restricciones de permanecer en Manhattan. Nos tomamos en serio todos los intentos contra la Seguridad Nacional de los Estados Unidos”, añadió Ortagus en su cuenta oficial en Twitter. Luego, en una nota de prensa el Departamento de Estado, acusó a los representantes del gobierno antillano de “realizar operaciones de influencia”. Añadiendo que continuarían investigando a “cualquier personal que haya manipulado sus privilegios de residencia”.

Rodríguez Parrilla criticó que una acción de esa naturaleza se diera a conocer primeramente a través de las redes sociales y no por los canales oficiales habituales. Son, dijo, “gruesas violaciones de la Convención de Relaciones diplomáticas”. Además, insistió en que están “políticamente motivadas y destinadas a dañar la relación con Cuba”.

Esta es la segunda vez desde el arribo de Donald Trump a la Casa Blanca en que ocurren sucesos que derivan en la salida de diplomáticos cubanos de Washington. En agosto de 2017 el Departamento de Estado de ese país pidió a dos funcionarios de la embajada cubana en Washington que abandonaran suelo estadounidense a raíz de los incidentes relacionados con la salud de estadounidenses acreditados en La Habana. Al respecto Rodríguez Parrilla señaló que no hay pruebas concluyentes que responsabilicen al gobierno cubano con las molestias reportadas por diplomáticos estadounidenses y canadienses.

La teoría más reciente alrededor de dicha cuestión, fue evaluada por el Canciller cubano de seria y científicamente sustentada. Esta señaló a agentes neurotóxicos usados en la “fumigación con pesticidas” como la causa de los problemas de salud reportados específicamente por los canadienses que trabajaron en la Mayor de las Antillas.

El término de expulsión de diplomáticos no se escuchaba desde el 13 de mayo de 2003 cuando Washington hizo algo similar en medio de otro momento sumamente álgido en las relaciones binacionales. En ese entonces el gobierno de George W. Bush ordenó la salida del país de 14 cubanos, siete de ellos acreditados ante la ONU y el resto pertenecientes a la entonces Sección de Intereses en la capital estadounidense, aduciendo que realizaban “actividades incompatibles” con sus cargos oficiales, un eufemismo que en lenguaje diplomático significa espionaje. En diciembre de 1998, la Administración Clinton tomó medidas análogas con tres diplomáticos cubanos ante la ONU igualmente por supuestas actividades “incompatibles”.

Otra vuelta de tuerca al bloqueo

Ante los medios de comunicación nacionales y extranjeros el titular del MINREX tildó de específicos y que implican un cambio cualitativo hacia una “mayor agresividad y una mayor extraterritorialidad”, los pasos que en los últimos meses dio Washington en pos de impedir el suministro de petróleo a Cuba. Aseguró que no abarcan únicamente los surtidos provenientes de Venezuela sino otros desde Europa y África del Norte.

“Eso incluye la amenaza directa, la persecución a compañías de transporte de combustible, presiones contra gobierno de registro y bandera de esos buques y acciones contra navieras y empresas de seguros”, afirmó. Rodríguez Parrilla ratificó que esa es la principal causa de las medidas de ajuste tomadas por el gobierno cubano ante la caída de sus reservas de combustible.

En el último año, afirmó, el recrudecimiento del bloqueo ha continuado siendo el eje central de la política del gobierno de Donald Trump y con efectos cada vez más notables en su aplicación extraterritorial. Lo ejemplificó con la prohibición de los viajes a Cuba de las líneas de cruceros estadounidenses, así como con el asedio al programa de colaboración médica cubana en el exterior. El gobierno de Estados Unidos eliminó además las licencias generales para los viajes educativos grupales “pueblo a pueblo” de sus ciudadanos a la Isla y limitó el envío de remesas al país.

Hasta la fecha, dijo, las afectaciones a Cuba por el bloqueo ascienden a 138 mil 843 millones de dólares a precios corrientes. “Con los ingresos dejados de percibir por bienes y servicios, el (Producto Interno Bruto) PIB (de Cuba) habría crecido a precios corrientes alrededor del 10 por ciento”, sostuvo.

De cara a la contienda electoral 2020 en el vecino del norte, Rodríguez Parrilla no quiso hacer predicciones sobre si eso impactaría en la dinámica binacional. “Espero que prevalezca la lucidez que impida que se tome como rehén de la política interna la cuestión cubana”, indicó. Comentó que es tradicional el endurecimiento de la postura contra Cuba en años electorales. “Las presiones no funcionarán con Cuba. Han fracasado durante seis décadas y fracasarán ahora”, recalcó.

Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente original y el autor.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More