Donald Trump demuestra que es un racista –otra vez

The New York Times los calificó de “comentarios vulgares de inmigración”. The Washington Post los calificó de “incendiarios”. Otros se refirieron a ellos como “impactantes” y “despectivos”. Por supuesto, el tema son los comentarios de “cagaderos” de Donald Trump acerca de lugares como países africanos, Haití y otros donde residen seres humanos de piel más oscura.

Terminó su comentario fuera de tono (¿o serían de “tono oscuro”?) al agregar: “Estados Unidos debería admitir a más personas de lugares como Noruega”. Podría haber agregado, “que resulta que es un país abrumadoramente blanco”. En otras palabras, el presidente dedujo claramente que los blancos deberían ser admitidos; los negros, pardos y otros que no son blancos como la nieve y provienen de países “cagaderos”, como Trump se refiere a ellos, bueno, esa es otra historia.

Muchos estadounidenses están indignados por los comentarios. No puedo entender por qué, aparte del hecho de que fueron comentarios racistas hechos por el presidente de Estados Unidos, quien ha demostrado una y otra vez que ES UN RACISTA.

Mi propia hija, mientras hablaba conmigo acerca de las noticias del día, reaccionó encogiéndose de hombros y dijo: “No me sorprende”. La miré, al mismo tiempo admirado de su claridad mental y también con temor por ella. Un miedo nacido del hecho de que una niña ya es consciente del mundo en el que ha nacido. Ella también entiende que un hombre que gobierna su país es un racista categórico (y orgulloso de serlo). Y ella ve eso como algo normal –en lo que se refiere a Trump.

Entonces, en lugar de preocuparse tanto por el uso de la palabra “CAGADERO”, los titulares deberían haber dicho: “Donald Trump, presidente de Estados Unidos, demuestra una vez más que es un racista”. Deberían haberse escrito editoriales cuestionando cómo los estadounidenses pudieron haber caído tan bajo como para votar por una persona tan odiosa como esta.

Después de un año en el cargo, Trump ha demostrado muchas cosas: su incompetencia; cuán cruel puede ser; lo mentiroso, tramposo y ladrón que es; y miles de otros aspectos negativos que no esperábamos de un presidente. Pero el hecho de que el hombre sea un racista no es algo nuevo. ¿O hemos olvidado que Trump comenzó su campaña presidencial con la afirmación de que el presidente Obama no había nacido en este país y, por lo tanto, no debería permitírsele servir como presidente? Desde el principio, era obvio que el movimiento birther (*), como se referían a esta mentira de Trump, había echado raíces, entre demasiadas personas en este país, debido al odio que personas como Trump tienen hacia la gente de color negro.

Necesito recordar que a lo largo de los años, se ha afirmado por parte de algunos periódicos y sitios web que Fred Trump, el padre del Don, era miembro del KKK. La acusación nunca ha sido probada y el propio Trump lo ha negado —de manera extraña, pero típica de Trump.

Carraspeando, vacilando y hablando con su típico estilo incoherente, Trump explicó, cuando que le preguntaron acerca de las acusaciones contra su padre de haber sido miembro del KKK, que “nunca sucedió. Y, por cierto, vi que era un pequeño sitio web que lo decía. Nunca sucedió… Porque mi padre… no hubo cargos contra él, no sé de las otras personas involucradas. Pero no hubo cargos en su contra. Entonces, asumiendo que fuera él —no crea que fuera él, nunca me enteré. Entonces realmente no es justo mencionarlo. Nunca sucedió”.

Trump se refería a un artículo de 1927 en The New York Times en el que se informa que su padre fue arrestado y luego “liberado” después de una tumultuosa concentración del KKK en Nueva York.

Entonces, no hay pruebas de que Fred fuera miembro del Ku Klux Klan. Pero su hijo está haciendo todo lo posible para que se crea que él sí.

De qué otra manera explicar la caracterización de Trump de los mexicanos como personas que “traen drogas. Están trayendo crimen. Ellos son violadores. Y algunos, supongo, son buenas personas”.

¿O qué sentido tiene la reacción de Trump a la protesta que se salió de control donde los nacionalistas blancos, los miembros del KKK, los ultraderechistas alternativos, los neonazis y los simplemente odiosos seres humanos acabaron atropellando y matando a una mujer inocente que estaba protestando por la presencia de ellos en Charlottesville?

“Condenamos en los términos más enérgicos esta manifestación atroz de odio, intolerancia y violencia, por muchas partes… Por muchas partes…”. Luego, para empeorar la tragedia de Charlottesville, dijo que había “gente muy buena” en ambos bandos… Personas marchando en apoyo de nazis y miembros del KKK. ¡Buena gente!

Al final, y para empeorar las cosas de los comentarios de “cagaderos”, se reportó que “algunos miembros de la Casa Blanca no se inmutan por el comentario, porque creen que tendrá eco entre los partidarios de Trump”. En otras palabras, el discurso odioso del presidente es bueno para el negocio con su base.

Como les digo a amigos y a otros, al final el problema no es Trump; sabemos lo que él es, y él es lo peor en todos nosotros. El verdadero problema es que más del 30 por ciento de los electores en este país todavía creen en este comemierda.

Y sí, llamé al presidente un comemierda. Si él puede llamar cagaderos a algunos lugares, entonces puedo referirme a él como lo que es: un comemierda racista.

(*) Derivado de la palabra birth, que significa nacer o nacimiento. (Nota del Traductor)

Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal.

Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente original y el autor.

Artículos relacionados

Deja un comentario

¿Cuales piensa usted son las probabilidades que a Trump lo acusen (impeach) en 2018?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Progreso Semanal, fundado por Francisco G. Aruca, es una publicación independiente con carácter progresista.
Editor: Álvaro Fernández
1602 Alton Road, Suite 28 Miami Beach, FL 33139.
Copyright © 2018 Progreso Weekly, Inc. Todos los derechos reservados