El detenido por la explosión en Manhattan aprendió a fabricar bombas en Internet

NUEVA YORK. Akayed Ullah, el hombre que supuestamente hizo explotar un explosivo casero en un túnel en el corazón de Manhattan, ha sido acusado este martes por el Departamento de Policía de Nueva York de los cargos de posesión criminal de armas, de causar una amenaza terrorista y de terrorismo.

Ullah caminaba por el pasadizo subterráneo que une la estación de autobuses y trenes de Port Authority, uno de los mayores intercambiadores del país, con la estación de Times Square, la más transitada de Nueva York, cuando se le detonó una bomba casera, que llevaba atada al cuerpo. Según las cámara de seguridad de este servicio de sistema de transportes de Nueva York (MTA, pos sus siglas en inglés), la explosión tuvo lugar a las 7:20 de la mañana (13:20 en España). Entonces, todos los pasajeros empezaron a correr. Menos el sospechoso. Se desconoce si se había activado la bomba de forma intencionada o accidental. La explosión dejó cinco heridos. Entre ellos, se encontraba el sospechoso, que, detenido, fue trasladado al Hospital Bellevue para tratarle las quemaduras en el cuerpo.

De 27 años, de Bangladesh, vivía en Brooklyn desde hace siete años y trabajaba en una compañía eléctrica. “Esto ha sido un intento de ataque terrorista”, confirmó el alcalde demócrata Bill de Blasio a los periodistas en la rueda de prensa que mantuvo junto con el gobernador de Nueva York también del Partido Demócrata Andrew Cuomo. “Gracias a Dios el autor no ha conseguido su objetivo”, reconoció al alcalde antes de que la policía confirmase que el ataque había sido “inspirado en el grupo terrorista Estado Islámico”. De momento, no hay ninguna pista que llevase a concluir que Ullah había tenido ningún contacto directo con este grupo. El FBI, que inmediatamente se presentó en el lugar de lo ocurrido, empezó a trabajar con la hipótesis de que actuó solo.

El joven, además, no tenía antecedentes penales en su país, según ha informado hoy la policía de Bangladesh. “No hemos encontrado ningún antecedente criminal”, afirmó a Efe una portavoz de la Policía de Bangladesh, Soheli Ferdous.

Según Ferdous, si se produjo un proceso de radicalización que le llevó a cometer el atentado, éste “no sucedió en Bangladesh”.

En declaraciones al canal local NY1, Cuomo detalló que “el sospechoso aprendió a fabricar bombas en Internet”. “No tenemos evidencias de que haya otros aparatos o un plan mayor de ataque”, quiso tranquilizar Cuomo en su entrevista con la intención clara de calmar a los neoyorquinos. Todo a pesar de que ayer se aumentó la seguridad de forma notable. “La misión de la Policía de Nueva York es mantener la seguridad en todos los intercambiadores de la ciudad, y en los puntos más transitados. Por eso, vamos a aumentar la seguridad en toda la ciudad hoy”, aseguró en otra entrevista el alcalde Bill de Blasio, el cual intentó restar importancia a la presencia de fuerzas de seguridad con armas largas por Manhattan.

Según fuentes de la policía Ullah, vino a Estados Unidos hace siete años. Además, trabajó entre 2012 y 2015 trabajó al volante de un taxi de Nueva York. Su entrada en el país fue tramitada a través del departamento de Estado, el cual le proporcionó el visado F-4, que se otorga a inmigrantes que tienen familiares en el país con la ciudadanía estadounidense. El sospechoso que había empezado a contestar ayer a mediodía a las preguntas de los investigadores desde la cama del hospital habría confirmado que fabricó la bomba en su casa.

El FBI investigaba el apartamento de Ullah, mientras también tomó declaración como testigos a sus vecinos y familiares. Vivía con sus padres y su hermano en un edificio de dos plantas en una zona residencial de Brooklyn, donde hay una gran comunidad de inmigrantes de Bangladesh. Justo en la zona de compras del vecindario. Más tarde, comenzaron a repasar las imágenes del servicio de vigilancia de cámaras del sistema de metro, grabado segundos antes de que tuviese lugar la explosión.

País no vetado

Poco después de que se confirmase la nacionalidad del sospechoso, el segundo jefe de la misión de la embajada de Bangladesh en Washington se apresuró en condenar el ataque. Todavía así, su origen provocó ayer una pregunta durante la rueda de prensa diaria de la portavoz de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders, donde se planteó que Bangladesh no estuviese en la lista de países que tienen prohibido restringir la entrada a Estados Unidos. Sin embargo, sorprendió que el presidente Donald Trump se mantuviese en silencio en la red social Twitter, donde suele ser muy activo y tiene más de 40 millones de seguidores. En cambio, sí redactó un comentario una hora y media después con una crítica a un artículo del periódico ‘The New York Times’, publicado el domingo, donde se resalta que el presidente ve la televisión una media de cuatro horas al día.

Horas más tarde, la Casa Blanca emitió un comunicado que, en palabras atribuidas a Trump, asegura que “Estados Unidos tiene que arreglar su laxo sistema de inmigración a través del Congreso que examina de la entrada a nuestro país. El sospechoso de hoy entró en nuestro país a través del “sistema cadena”, recordó Trump, el cual estuvo prácticamente todo el día sin pronunciarse al respecto, en referencia al visado con el que el sospechoso había entrado al país.

Precisamente la bomba se le detonó a Ullah a pocos metros donde el rotativo tiene su sede, realizada por el arquitecto italiano Renzo Piano. Justo la intersección de la calle 42 con la octava avenida, encima de donde se produjo la explosión, se considera en Nueva York la ventana por la que se puede uno asomar al mundo. Allí, confluyen a diario cientos de miles de personas, entre las que destacan los viajeros que vienen de otras partes del país en autobús en busca de su sueño, el público de los teatros de Broadway de la zona o los vagabundos, que estos días acuden a la estación de Port Authority en busca de un lugar con calefacción.

Sin embargo, el caos habitual de esta zona se vio ayer interrumpido por decenas de coches de Policía, FBI y unidades de ambulancias antes de que se acordonase esta zona. La estación de metro de Port Authority, que da servicio a los trenes A, C y E, se evacuó de forma inmediata. Mientras, la línea que une esta estación con Times Square fue suspendida en ambas direcciones. Los trenes 1,2,3,N, Q, R, W y 7 mantuvieron sus servicio, aunque saltaron la estación de Times Square,la más transitada en la ciudad neoyorquina, utilizada por una media al día de 200.000 personas. Al mismo tiempo, se cerró la terminal de autobuses de Port Authority. Y entonces ocurrió algo que nadie esperaba: el corazón de Manhattan se asemejó a un desierto (urbano).

Foto de portada: Akayed Ullah / Facilitada por la compañía de taxis de Nueva York, vía Reuters.

(Tomado de El Mundo)

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