Brevísimo y necesario elogio al almanaque

LA HABANA. Todavía siento por mis ya deteriorados canales cerebrales, inundados de pequeños puntos blancos que al decir del neurólogo corresponden a minúsculas isquemias por disgustos y tensiones acumuladas en vida, la insistencia casi dramática de algunas viejas rurales en mi familia que reclamaban por estas fechas un almanaque que si tenía el santoral al dorso pues mucho mejor.

El tiempo, ese mismo personaje de andar lento y visible, ha provocado que herede tan vieja costumbre, así como aquella buena razón de fijarme en el santo del día, tomar el teléfono o el correo electrónico y sorprender a mis amigos en el día de su cumpleaños para hacer gala de una falsa memoria. Y que conste, los viejos amigos porque los de más de temprana edad suelen cargar con nombres tan raros e incomprensibles que a pesar de justificar diez o quince milagros, la iglesia católica y su estado mayor en Roma nunca los aceptarían como tales.

Gracias a la Iglesia tenemos este año su acostumbrado y fino almanaque. La desaparición de estos calendarios data, más o menos, del inicio del llamado Período Especial porque entre los numerosos faltantes de aquellos tiempos, estaba el papel. A un extinto dirigente, -me refiero a Carlos Lage, exsecretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros-, las habladurías populares le cargaron la responsabilidad (junto a las “jabitas” con diversos estímulos) de su larga desaparición.

Algunos hay, sin embargo, de pésima calidad, y su ausencia se suple cuando a punto de terminar el año, los medios de prensa escrita nos hacen el favor de indicarnos qué día de la semana, por ejemplo, fue cuando nos casamos ante un notario o el altar mayor.

En idéntico formato que en años anteriores, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, acaba de editar e imprimir 441.000 ejemplares en el vecino México. Esta vez, dedicado al Laico en la sociedad y en la iglesia. Así, por cada mes, estará su papel ante la salud, la política, la ciencia, la iglesia, el trabajo, el medio ambiente, la acción social, el deporte, la educación, la cultura, la economía y la familia.

Mucho que se agradece este empeño de la iglesia al tiempo que nos permite cada mes efectuar un repaso en los temas tan cardinales que aborda. Propósito bíblico el de sus organizadores, hacer bien sin mirar a quien.

Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente original y el autor.

Deja un comentario

¿Cuales piensa usted son las probabilidades que a Trump lo acusen (impeach) en 2018?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Progreso Semanal, fundado por Francisco G. Aruca, es una publicación independiente con carácter progresista.
Editor: Álvaro Fernández
1602 Alton Road, Suite 28 Miami Beach, FL 33139.
Copyright © 2016 Progreso Weekly, Inc. Todos los derechos reservados