Trump y republicanos promueven reducir impuestos a los más ricos

NUEVA YORK. El día arrancó con la usual muestra de vanidad presidencial estratosférica y descalificación de los medios, distrayendo como siempre de la ofensiva republicana para desmantelar lo más posible lo que queda del estado de bienestar social y trasladar cada vez más el tesoro del país a la cúpula económica.

Donald Trump tuiteó esta mañana que “deberíamos realizar un concurso sobre cuáles de las cadenas, mas CNN y no incluyendo a Fox, es la más deshonesta, corrupta y/o más distorsionada en su cobertura política de tu Presidente favorito (Yo)”.

A la vez, Trump y el liderazgo republicano están enfocados en promover y aprobar la propuesta legislativa para reducir los impuestos sobre los más ricos y las empresas y pagar eso a través de recortes en programas sociales -aunque por supuesto lo venden como lo mejor para todos. Anunciando que el proyecto de ley está avanzando con “gran apoyo”, Trump tuiteó que con algunos cambios “la clase media y los generadores de empleo” tendrán más dinero en sus bolsillos. No mencionó que se espera que casi ningún demócrata apoyará la versión actual, y que no tiene garantizados los votos republicanos necesarios en el Senado.

Todos los informes y análisis del propio Congreso de las propuestas coinciden en que los más beneficiados serán el sector más rico del país.

Varios observadores críticos señalan que la cúpula republicana junto con Trump esencialmente está llevando a cabo lo que el corresponsal económico del Financial Times Martin Wolf ha bautizado “pluto-populismo”, doctrina que promueve “políticas que benefician a plutócratas, justificadas con retórica populista”. Wolf advierte que si las propuestas actuales sobre impuestos son aprobadas, “las tensiones dentro de Estados Unidos seguramente empeoraran”, al promover mayor desigualdad económica. Concluye que “el Estados Unidos que el mundo antes conocía ahora se está ahogando en una marea de avaricia desmesurada y aparentemente ilimitada. Ahora todos estamos condenados a vivir con las consecuencias infelices”.

Mientras tanto, Trump continuó mostrando su gran capacidad para ofender e insultar, aun cuando esa ni es su intención. Hoy en una ceremonia en la Casa Blanca honrando a veteranos militares de la nación indígenas Navajo, comentó que “yo nada más les quiero agradecer porque son gente muy, muy especial. Ustedes estaban aquí mucho antes de que cualquiera de nosotros estaba aquí, aunque tenemos a una representante en el Congreso que ha estado aquí durante mucho tiempo… más que ustedes… la llaman Pocahontas”. Su broma provocó silencio entre los invitados.

Trump, quien suele dar apodos a sus enemigos, se ha referido a su feroz crítica demócrata, la senadora Elizabeth Warren, con ese nombre de la famosa figura indígena del siglo 17. Warren respondió poco después afirmando que “es profundamente desafortunado que el presidente de Estados Unidos no puede ni pasar una ceremonia honrando a estos héroes sin tener que sacar una ofensa racial”.

Por otro lado, Trump también ha insistido en respaldar al juez Roy Moore, candidato republicano al senado federal por Alabama quien ha sido acusado de abuso sexual por cuatro mujeres, una de las cuales tenía 14 años cuando fue hostigada por el entonces fiscal. Aunque hoy la Casa Blanca anunció que Trump no acompañaría a Moore en eventos de campaña, Trump afirmó el domingo que era inaceptable un triunfo del contrincante demócrata quien tendría posiciones “débiles” sobre crimen, la frontera y más -o sea, apoyando implícitamente a Moore. Sin embargo, líderes republicanos en el Congreso han afirmado que se trata de un asunto “moral”, y no “político”, y prefieren que Moore sea sustituido a último momento por otro candidato.

Pero mientras los disparates de Trump continúan captando la atención nacional casi todos los días, y a pesar de que aun no ha logrado obtener un triunfo legislativo mayor desde que llegó a la Casa Blanca, su gobierno está realizando cambios dramáticos, algunos de ellos con consecuencias que perdurarán mucho después del fin de la era Trump.

Tal vez el de mayor impacto y menos visibilidad es el ritmo acelerado de nominar y ratificar a jueces federales con la intención de transformar a largo plazo la rama judicial del gobierno, la misma que hasta ahora ha frenado a parte de la agenda del presidente. Algunos consideran que podría lograr instalar a 30 por ciento de los jueces federales antes del fin de su primer periodo en la Casa Blanca, reporta The Guardian.

En el Departamento de Justicia, el procurador general jeff Sessions continúa impulsando las medidas anti-migrantes mientras que sus modificaciones de políticas judiciales están alarmando a defensores de derechos y libertades civiles de minorías, de la comunidad gay y otras minorías.

En el Departamento de Estado hay un éxodo espectacular del cuerpo diplomático veterano, entre ellos algunos de los de más alto rango, dejando lagunas de experiencia y hasta ausencia de los máximos encargados de manejar la política exterior para varias regiones del mundo.

Mientras tanto, junto con el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Interna continúa la persecución de inmigrantes tanto en las calles como a través de la anulación de medidas que otorgan protección temporaria a cientos de miles, incluyendo a los jóvenes conocidos como dreamers. Por ahora, el futuro de los aproximadamente 800 mil dreamers se mantiene en el limbo después de que Trump decidió suspender el programa ejecutivo conocido como DACA y le paso la bolita al Congreso, pero ahí se ha quedado estancado el asunto y ahora pocos esperan avances hasta 2018.

A la vez, con toda esta ofensiva anti-migrante, la cultivación de la xenofobia y los incrementos en crímenes de odio por motivos raciales y étnicos, es curioso que Coco, una película de animación localizada en México y cuyo trasfondo es el Día de los Muertos, con música mexicana y voces “latinas”, sea la cuarta más taquillera en la historia en Estados Unidos durante el puente del Día de Acción de Gracias.

Entre todo esto, sigue el suspenso sobre las investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre Trump y su entorno, con noticias extraoficiales de que su ex asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn está en negociaciones para cooperar en las indagaciones contra su ex jefe.

Foto de portada: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en imagen de este lunes / AP.

(Tomado de La Jornada)

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