Una mujer que había estado sangrando durante 12 años se acercó a Jesús y tocó sus ropas con la esperanza de una cura. Jesús se volvió hacia ella y dijo: “No temáis. Por tu fe, ahora estáis curada”.

Entonces habló el Pío Paul de Ryan: “Pero maestro, ¿es eso sabio? Cuando la curas, ella aprende a ser dependiente. ¡Entonces los pobres no se cuidarán a sí mismos, porque saben que siempre los rescatarás! ¡Debes enseñarles responsabilidad personal!”

Fueron interrumpidos por 10 leprosos, que se detuvieron a distancia y gritaron: “Jesús, ten piedad de nosotros”.

“¡NO!”, gritó Paul. “¡Jesús! No tienes tiempo. Tenemos que ir a un coctel en el templo para recaudar fondos. Y no te preocupes por ellos: ya tienen acceso a los servicios de salud”.

Jesús, perplejo se volvió hacia el Pío Pablo.

“Pero, ellos pueden orar por una cura”,explicó el Pío Pablo. “Yo llamo a eso acceso universal a la atención médica”.

Jesús se volvió hacia los 10 leprosos. “Levantaos e idos”, les dijo. “Vuestra fe os ha hecho bien”. Luego se volvió hacia Pío Pablo, diciendo: “Dejadme contaros la historia del buen samaritano.

“Un hombre fue atacado por ladrones, quienes le despojaron de su ropa, lo golpearon y lo dejaron medio muerto. Un ministro pasó por ese mismo camino, y cuando vio al herido, cruzó al otro lado y siguió adelante. Así lo hizo un hombre rico que afirmó servir a Dios. Pero entonces vino un despreciado samaritano y se compadeció del hombre herido. Él vendó sus heridas y puso al hombre en su propio asno y pagó a un posadero para que lo cuidara hasta que recuperara la salud. Entonces, ¿a cuál de estos tres debemos seguir?”

“Los que tuvieron piedad de él”, dijo prontamente el piadoso Paul.

Jesús asintió con la cabeza. “Entonces id…”

“Me refiero a los dos primeros”, interrumpió el Pío Pablo. “Porque la obra del samaritano es insostenible y envía el mensaje equivocado. Enseña a los viajeros a tomar caminos peligrosos, sabiendo que otros los rescatarán de su comportamiento autodestructivo. Este samaritano también parece pensar que es correcto redistribuir el dinero de aquellos que tienen éxito y darlo a los perdedores. ¡Eso es socialismo! Mientras tanto, si el hombre rico se queda con su dinero, puede invertirlo y crear empleos. Así que es un acto de misericordia para el hombre rico darse prisa e ignorar a la víctima del robo”.

Foto de portada: ¿Qué le diría Jesús al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, acerca del cuidado de los enfermos y los necesitados? / Mandel Ngan / Agence France-Presse / GettyImages.

(Tomado de The New York Times)

Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal.

Sorry, comments are closed for this post.

Encuesta: ¿Cómo describiría al Presidente Donald Trump?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...

Progreso Semanal, fundado por Francisco G. Aruca, es una publicación independiente con carácter progresista.
Editor: Álvaro Fernández
1602 Alton Road, Suite 28 Miami Beach, FL 33139.
Copyright © 2016 Progreso Weekly, Inc. Todos los derechos reservados