Gratuidad y calidad en la universidad cubana

LAS TUNAS. En septiembre pasado Daylién, cuyo deseo es licenciarse en Cultura Física, comenzó sus estudios en la Universidad de Las Tunas (ULT) y la primera noticia fue que ahora la carrera durará cuatro en vez de cinco años. Eso ella lo ve como una oportunidad. “Empezaré a trabajar más joven”, afirma sonriente pues su independencia económica comenzará más temprano.

Como el resto de las universidades en Cuba, la del Balcón del Oriente cubano está viviendo varios cambios desde mediados de 2015. El más visible fue la integración con el otrora Instituto Superior Pedagógico José Tey, proceso ya completado en su parte institucional aunque en el plano de las ideologías profesionales tardará mucho más tiempo en asumirse.

Sin embargo sus directivos aseguran que ahora el centro de altos estudios está en mejores condiciones de asumir los retos que acompañan al resto de las transformaciones en el máximo nivel educativo de la Isla que comenzaron a aplicarse en el actual período académico 2016-2017.

“Me enteré por la prensa. Estando dentro los estoy comprendiendo más. Sé que habrá más oportunidades de hacer la maestría cuando terminemos”, opina Adrián.

Afortunadamente el Ministerio de Educación Superior (MES) ha previsto que cada universidad establezca sus propios plazos de aplicación de las reformas sin que ello signifique retardarlas indefinidamente. Así la ULT priorizó la aplicación del nuevo plan de estudios (plan E) en el curso regular diurno de carreras como Cultura Física, Agronomía y particularmente las de perfil pedagógico. El propósito es evidente: incidir en el crónico déficit de personal docente en las escuelas, fundamentalmente en las de nivel medio y medio superior. “Nos dijeron que serán más cortas y muchos en mi escuela se decidieron a pedirla”, dijo Liannet, alumna de duodécimo grado en un preuniversitario urbano de la localidad.

En 2021 ya todas las carreras que se imparten en esta universidad oriental deberán funcionar bajo el plan E. El plantel fue cauteloso en la implementación de los cambios en la enseñanza del idioma inglés, que por el momento solo involucra a los primeros cursos de Agronomía y de Psicología de la Educación. Contradictoriamente habrá un momento de aceleración súbita, pues para el 2018 esperan haber colocado la lengua inglesa en el lugar asignado por la estrategia global del MES para todas las carreras.

Infografía: István Ojeda Bello.

Houston: We have a problem

Ni Liannet, afuera de la universidad todavía y por ende más concentrada en los cercanos exámenes de ingreso, ni siquiera Daylién, Adrián, Lisa, los muchachos del primer año de Cultura Física, han reparado en todas las repercusiones de las transformaciones que están en marcha.

Más al oeste, en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), ese punto sí estaba ya en agenda por lo menos desde 2014 cuando se realizaron allí los primeros diagnósticos a la calidad del aprendizaje del inglés. Los resultados sugirieron la urgencia de hacer algo porque la mayoría de los examinados estuvo por debajo del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), estándar internacional seguido por Cuba para determinar las competencias idiomáticas del estudiantado.

El Lic. Ernesto Sardaín Pérez, profesor del Departamento de Lengua Inglesa de la UCLV, aclaró que se avanzaba hacia un procedimiento adaptable a las necesidades específicas de cada estudiante; mientras su colega del Departamento de Extensión Universitaria, Lic. Diuvel Ernesto Martín Díaz, anticipaba que el único resultado sería restarle tiempo libre a los alumnos. La máster Lídice Pascual Expósito, del Departamento de Sociología, fue más allá, manifestándose partidaria de librar la batalla por un mejor inglés sin retirarlo de los planes de estudio.

Incluso la flexibilización, de nuevo, de los mecanismos de acceso a la modalidad semipresencial trajo inquietudes de si no se afectaría la calidad de los nuevos ingresos. De ahí que René Sánchez, director de Empleo y Ubicación Laboral del Ministerio de MES, insistiera en la necesidad de no perder “el rigor y la transparencia en el acceso”.

De vuelta en Las Tunas Luis Ernesto, en medio de sus trajines de trabajo de diploma del quinto año de la Licenciatura en Español Literatura, comenta: “quitaron algunas asignaturas que realmente no necesitábamos y agregaron Introducción a Estudios Lingüísticos que era un reclamo nuestro desde la FEU (Federación Estudiantil Universitaria)”.

En los círculos profesorales tuvo otro cariz acortar la duración de las carreras. Para las licenciaturas menos asentadas en el tiempo, como Comunicación Social o Estudios Socioculturales, esta podría ser la clave para sobrevivir a la eliminación en algunas universidades después del “boom” de décadas pasadas; a las ingenierías asociadas a las ciencias naturales les está costando mucho más trabajo adecuar sus respectivos planes de estudios a los nuevos plazos que llegarán paulatina e inexorablemente.

La Comisión Nacional de la Carrera de Licenciatura en Física opinó en una reunión de marzo de 2014 que la medida ciertamente ahorraría recursos y aliviaría la carga docente de los claustros. Pese a eso consideraron que algo tan sensible como la formación de profesionales de nivel superior “no debería considerarse de manera fragmentada, sino de conjunto, para después diseñar en detalle cada una de sus etapas (licenciatura, maestría o especialidades y doctorado)”.

El Dr. Roberto Mulet opinó que ni los costos a la economía nacional, ni el supuesto apego a una norma internacional, ni las experiencias individuales de las carreras donde se había experimentado, eran razones suficientemente fuertes.

“¿No contradice esto la actual política del MES donde entre arrastres, licencias y repitencias un estudiante puede demorar prácticamente ocho años en terminar una carrera?”, se preguntó el profesor de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana. Él predijo que “este programa de reducción a cuatro años implicará el destierro del currículo universitario del trabajo científico estudiantil”.

En sentido contrario el decano de la Facultad de Matemática y Computación, Dr. Raúl Guinovart Díaz consideró que Mulet había pasado por alto que “la posibilidad de poder seguir brindado enseñanza universitaria gratuita a todos en el futuro pueda depender de este paso”.

El aludido se mantuvo en sus trece calificando las medidas de neoliberales. “Ni siquiera se especifica a derechas qué haremos con las asignaturas de humanidades en nuestros currículos, ni cómo se insertaría esta transformación en el sistema de posgrado universitario, que es lo mínimo que habría que discutir para hablar de algo serio”, dijo Mulet.

Por su parte la Dra. Ángela M. León coordinadora de la maestría en Ciencias Matemáticas de la Facultad de Matemática y Computación fue conciliatoria diciendo que este es “un tema que se debe discutir particularmente para cada carrera”.

¿Tiempo al tiempo?

El envejecimiento demográfico en el país pesa mucho para que el gobierno cubano actuara ante una fuerza laboral decreciendo sin cesar. Por otro lado las realidades de un mercado laboral global mucho más competitivo ciertamente forzaban la urgencia de incrementar la calificación de los profesionales en la Isla, en la conciencia de que hoy este es uno de sus recursos más valiosos, sin olvidar que las estrecheces de las arcas públicas aconsejaban optimizar, también aquí, los recursos financieros disponibles.

Sin embargo el sistema de educación superior, que es uno de los pilares del proyecto social cubano, podría ver sus potencialidades deprimidas con algunas de estas medidas si no se reconocen especificidades. Y tampoco está claro hasta dónde fue tenido en cuenta el parecer de la comunidad académica y el resto de quienes las están aplicando.

En medio de ese panorama Gabriel, como padre, no tiene mucha cabeza en este minuto para pensar sobre un asunto que conoce solo de oídas. Sus energías están concentradas en que su primogénito sea arquitecto, o que al menos tenga todas las opciones posibles. “Después ya veremos”, insiste.

Caminos más expeditos para los trabajadores hacia los cursos por encuentros parece un relativo regreso a los años de amplio ingreso que se vivieron a inicios del siglos, algo que de paso hará más diversa social y racialmente a las universidades cubanas. Las reformas en el ámbito del plan de estudios quizás necesiten más tiempo e intercambio de opiniones que las legitimen, pues vinieron al mundo en medio de cuestionamientos insolutos que, como mínimo, ponen en duda su pertinencia.

Foto de portada: István Ojeda Bello.

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3 Responses to Universidades: La reforma necesaria y ¿correcta?

  1. István, te felicito por este trabajo tan detallado. Pero sobre todo, visibilizar el debate que están generando las transformaciones en la educación superior.

    Una pregunta quiero hacerte: en el caso de los ISP de Las Tunas, al fundirse con la Universidad quedó como facultad de ciencias pedagógicas o qué?

  2. Yo solo espero que no copiemos modelos que se venden como eficientes y resultan ser fallidos y mediocres en la preparación de los estudiantes para la vida. Espero que a nadie se le ocurra por ejemplo que no hacen falta 5 años para estudiar Derecho o 6 para estudiar Medicina o que llenen los programas de materias electivas que nada aporten.

    Espero que las autoridades universitarias indaguen y se nutran de lo mejor, sean profundos, responsables y no se dejen deslumbrar.

  3. Debo ser muy burro porque no logro entender donde el periodista ve el problema.
    Porque seguro que casi todas las carreras se pueden hacer en cuatro años. Inglés, educación física, y ese conjunto extraño de “ciencia sociales” (incluyendo la cabrona historia de cuba que es lo mismo que se repite desde la secundaria) pueden ser eliminadas y sustituidas por pruebas de eficiencia de ingles, y curso extra de Cultura General con mayúscula.
    Y a la comentarista Leticia, medicina no pero Derecho seguro se puede hacer en cuatro años. Así es en casi todo el mundo. Y en Cuba debe ser mas fácil porque los abogados solo tienen que seguir directivas y no pensar mucho porque los sanciona. Es más, te vamos a condenar por peligrosidad

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