La normalización tiene filo, y corta

LA HABANA. De un plumazo, como quien dice, ayer fueron eliminados gran parte de los privilegios que como emigrantes los cubanos hemos tenido durante décadas para entrar ilegal y residir en Estados Unidos. Barack Obama aceleró su jugada en los últimos días de su mandato pero luego de meses de negociación con las autoridades cubanas, y ambos países lograron acordar en una Declaración Conjunta que Estados Unidos revoque la política “pies secos/pies mojados” vigente desde 1995, así como “el programa de admisión especial de parol para profesionales cubanos de la salud que Washington aplicaba en otros países”, según la declaración del gobierno cubano.

Esto significa que desde la tarde de ayer cualquier cubano que intente entrar a Estados Unidos sin la visa correspondiente será deportado a Cuba. Sin embargo, todavía es posible para los cubanos que lleguen a ese país de manera legal acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.

“Llevando a cabo este paso, estaremos tratando a los migrantes cubanos de la misma forma en que tratamos a los migrantes de otros países”, afirmó Obama en su declaración.

Por su parte, el gobierno cubano acordó aceptar que las 2746 personas incluidas en la lista procedente del comunicado conjunto de 1984 sean sustituidas por otras personas y devueltas a Cuba, “siempre que sean ciudadanos cubanos que hubiesen salido hacia los Estados Unidos de América por el puerto de Mariel en 1980 y hubiesen sido detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país, violando las leyes de Estados Unidos”.

Cuba también evaluará y decidirá caso por caso el retorno de estos ciudadanos cubanos, también conocidos como “los excluibles”.

Queda la Ley de Ajuste…

“Aunque la Ley de Ajuste Cubano y ciertas leyes cubanas siguen vigentes, la declaración hecha hoy contribuye considerablemente a que nuestra relación con Cuba logre estar en igualdad de condiciones con respecto a nuestras relaciones con otros países vecinos”, dijo el Secretario Johnson.

En efecto, la Ley Pública 89-732, del 89 Congreso, 2da. sesión de Nov. 2/66, firmada por el presidente Lyndon B. Johnson, continúa vigente. Desde diciembre de 2015, cuando una nueva crisis migratoria terminó con miles de cubanos varados en Costa Rica, los países de la región comenzaron a analizar ese conjunto de leyes-anzuelos que propiciaban que, mientras recibían a los cubanos en tránsito hacia Estados Unidos, recibían también a sus propios ciudadanos deportados. Estos nunca han disfrutado de los privilegios de los cubanos para establecerse en ese país.

Incluso el 29 de agosto pasado nueve gobiernos latinoamericanos realizaron una petición formal a Washington. El documento pedía “analizar y revisar” la “Ley de Ajuste Cubano” y la política de “Pies secos, pies mojados”, lo cual sería considerado como “un primer paso para detener el agravamiento de esta compleja situación” y “parte de una solución definitiva” al problema.

La derogación realizada ayer compete a la política “Pies secos, pies mojados”, que desde 1995 permitía a los cubanos que tocaban suelo estadounidense permanecer de manera legal en el país, lograr un permiso de trabajo, y acceder a beneficios monetarios, sociales y médicos.

Mientras, la Ley de Ajuste, firmada por el presidente Lyndon B. Johnson en 1966, se trata de un “Acta para ajustar el estatus de los refugiados cubanos a la de residentes permanentes legales de Estados Unidos, y para otros fines” y permite a los cubanos obtener su residencia estable estando en territorio norteamericano sin salir durante un año, siempre y cuando llegue con una visa u obtenga un parol en la frontera.

En un encuentro del 2016 con Ira Kurzban, prestigioso abogado en la Florida, este explicaba que Estados Unidos tiene más historia con estos programas, y que la Ley de Ajuste Cubana no ha sido la única: “En 1956, los refugiados de Hungría entraron de la misma forma y tuvieron una ley especial. Y antes de eso hubo una ley para los refugiados de la Segunda Guerra Mundial”, dice y agrega que luego vino otra para los vietnamitas.

Ira Kurzban. Foto: Carlos Ernesto Escalona Martí (Kako)

Solo que esta para los cubanos “es la única que no tiene delimitado un período de tiempo, así que podría ser para siempre. Si la hubieran querido hacer como cualquier otra ley de este tipo hubiera dicho, por ejemplo, si usted es cubano, y viene entre 1959 y 1966, usted puede convertirse en residente de Estados Unidos. Hubiera puesto en resguardo a todas las personas que llegaron en esas fechas. Pero no dice eso, solo dice que si eres cubano, y llegas a los Estados Unidos y permaneces aquí durante dos años, puedes convertirse en residente. Y luego en los ochenta cambiaron eso a un año. Claro, esto tiene mucho que ver con la política de la CIA, con la Operación Peter Pan, con el embargo, y con la política de la Florida hacia Cuba, porque se convirtió en un estado muy importante para las elecciones, y el voto cubano fue muy, muy fuerte. Durante un buen tiempo los cubanos, en su mayoría, votaron por el Partido Republicano, entonces podían marcar una gran diferencia. Y votan, la mayoría de los cubanos votan, no solo hablan de votar, sino que de hecho lo hacen”.

Rachel D. Rojas: ¿Qué implica entonces obtener un parol para entrar a Estados Unidos?

Ira Kurzban: Hay muchos cubanos que llegaron desde 1959 hasta 1965 aproximadamente cuyo estatus migratorio es un parol. Un parol es un estado que dice que cuando una persona trata de entrar a Estados Unidos sin tener una visa, el gobierno tiene derecho a permitir su entrada temporalmente. No es una admisión a los Estados Unidos, es más bien el equivalente a una persona que está en las fronteras del país. Una persona puede entrar con un parol al país, pero su estatus legal es equivalente al de cualquier otra persona en las fronteras.

Por eso en Estados Unidos hay quienes entraron al país en el año 60 o 65, y tiene solamente un documento que dice parol, todavía hoy. Esas personas no reciben los beneficios de la Ley de Ajuste Cubana, porque no califican para eso, ya que pueden tener antecedentes penales o algún otro problema, y sencillamente no califica para aplicar a la Ley, luego de medio siglo.

No tienen ciudadanía y tampoco tienen un estatus legal, como si aún estuvieran en la frontera de Estados Unidos. La ley dice que cuando una persona está en el aeropuerto, en algún otro tipo de frontera, sea por México o Canadá, y trata de entrar a territorio norteamericano, el gobierno no puede darle una entrada, una admisión, porque la persona no tiene una visa. Al mismo tiempo no va a tener a esa persona en el aeropuerto o frontera para siempre, y da un parol para permitir su entrada física a Estados Unidos, pero legalmente no tiene derechos, que es diferente a la persona en la frontera. Entonces tienen muchas personas aquí, que no reciben los beneficios de la Ley de Ajuste Cubana y solamente puede recibir un permiso para trabajar, pero en realidad no tiene un estatus legal.

Entonces la Ley de Ajuste se convirtió en una manera de atraer a cientos de miles de cubanos a Estados Unidos, sin ninguna referencia o prueba de que realmente fueran perseguidos. Tenemos, por ejemplo, muchos vietnamitas e indochinos de 1971. Se dijo, por ejemplo, que si usted es de Vietnam, o Laos, o Cambodia, entre tal y tal fecha en ese año, usted puede llegar y pedir su residencia. Es lo que llamamos un estatus ajustado. Es por eso que se llama la Ley de Ajuste Cubana, es lo que significa ajuste, obtener una residencia en Estados Unidos.

Ahora, con los cubanos sucede que como el gobierno norteamericano no puede regresar a nadie, dan parol a todos. En todos los casos tiene que dejar entrar a esas personas. Digamos que eres cubano y estás en Perú, llegas a la frontera de Estados Unidos con un pasaporte peruano y dices: soy cubano, y no pueden deportarte a Cuba, y Perú quizás no te acepte de vuelta, así que tienen que darte un parol para que entres. Si te quedas aquí por un año y un día, entonces puedes obtener una residencia.

De esa forma han entrado más de un millón de personas, no sé la cifra exacta, pero debe estar cerca. Desde 1966 hasta hoy.

RDR: ¿La ley dice en alguna parte que las personas que llegan deben pedir asilo político?

IK: Asilo político es diferente. En realidad hay tres caminos: o pedir asilo político, o un permiso para quedarse en Estados Unidos porque la vida corre peligro, o si una persona cree que va a ser torturada en su país también puede pedir residencia aquí. Pero a esas tres opciones aquí se les llama asilo, aunque de hecho sean tres leyes diferentes: Asilo Político, Holding a Removal, que no pueden mandarte de vuelta a un país donde tu vida corre peligro, y la otra es que no pueden mandarte de vuelta a un país donde podrías ser torturado.

Los cubanos que entran ilegales no califican para la Ley de Ajuste, porque no entran con una visa o no llegan a un punto fronterizo donde deben darles un parol, que es lo que necesitas para calificar para la ley. Si un cubano entró ilegal no tiene derecho a recibir la Ley de Ajuste, y por eso típicamente pide asilo político en Estados Unidos.

RDR: ¿Hay alguna otra excepción en la ley, en el mecanismo legal, que beneficie especialmente a los cubanos?

IK: Oh, sí. Primero, tenemos un programa especial de parol para los cubanos. Dice que si la persona que ya está aquí con una residencia, y tiene un familiar en Cuba anotado a una especie de lotería [lo que en Cuba llamamos Bombo], si ese familiar gana puede venir y obtener una residencia en Estados Unidos. No tenemos eso para ningún otro país.

Lo segundo es que tenemos otro programa de parol, para que, por ejemplo, un hijo en Cuba con padres en Estados Unidos pueda hacer una petición de visa que tardaría dos años en ser otorgada, también tenga la posibilidad de tener un parol.

Y quedan los de aquí…

“Ahora seremos de verdad unos latinos más allá”, dice alguien a mi lado y caigo en cuenta que esta excepcionalidad ha sido la regla en lo que voy de vida, que no habíamos sido nunca unos latinos más y que hay que aprenderlo; que cuando nací ya la Ley de Ajuste estaba ahí y que luego, con seis años de edad y comenzando a comprender por qué la gente se tiraba al mar en balsas, vino la política “pies secos/pies mojados” a decir que si te atrapaban en medio de la travesía te regresaban a Cuba: había que tocar tierra estadounidense. Y así lo hicieron miles.

Cuba ha sido drenada por años de buena parte de su gente joven y talentosa; por momentos, se drenó a sí misma. Como país estamos asumiendo las consecuencias de esa emigración prácticamente masiva y tendremos que seguir haciéndolo. Pero para mí, eso se tradujo con simpleza en que los amigos, con todos los argumentos del mundo, se iban, y una, con algunos pocos argumentos también de este mundo, los espera una vez al año o, más recientemente, les avisa para que se turnen las camas inflables y sofás en los que he sido tan bien recibida.

Ese proceso no había terminado. Se sabía que cada día se lanzaba más y más gente. Hasta ayer: el día en que los que quedaron de este lado de la Declaración Conjunta, con una visa en la mano, con años y dinero invertidos para salir de la Isla, sin haber echado una raíz de más en tierra nacional en todo ese tiempo, enmudecieron en el teléfono con la noticia.

“¿Y ahora?”, la pregunta más ridícula que pude haber hecho salió sin más, incapaz de encontrar consuelo alguno. “Ahora nada, mija, a pasar página”, me responde una voz de ultratumba que, tengo la triste certeza, representa a muchos más atrapados en la circunstancia. O peor, atrapados justo en las fronteras.

Ya sabíamos que los tiempos están cambiando. Y la normalización, el deshielo o como le llamen, al igual que hizo la Revolución en su momento, tiene filo y corta.

Foto de portada: Carlos Ernesto Escalona Martí (Kako)

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2 Responses to La normalización tiene filo, y corta

  1. Aunque tardiamente,en hora buena se para esta orden ejecutiva que tanto ha ayudado junto a las malsanas politicas Castristas de expulsion masiva de los inconformes en la destruccion de la dignidad nacional.Sobre todo en los ultimos tiempos.
    Es bochornoso el espectaculo que se observa,ante la pasividad e inmovilismo del gobierno cubano. Miles y miles de jovenes desesperados por abandonar aquel pais sin esperEnero,alguien hubiera grritado: “Estan dando visas en La Embajada”, alli no hubiera quedado ni el gato,
    Dicen algunos ahora que Cuba es un pais de emigrantes,como cualquier otro.No deberia ser asi. En Cuba hubo una Revolucion que tenia como objetivo primordial desarrollar el pais y por ende elevar el nivel de vida del pueblo. No fue asi y todos sabemos por que y quienes son los culpables.
    De ahora en adelante o aceleran los cambios o desapareceran del poder debido a la insoportable presion interna que ya esta presente y se acrecienta. Ojala la Dignidad Nacional empiece a recuperarse.

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