LA HABANA. Todo medio de comunicación responde a una línea editorial y esta expresa una visión de la realidad sobre la que los periodistas escribimos, polemizamos e informamos. También posee una definición de a quién va priorizado (lectores) y cuáles son sus objetivos. No debemos olvidar que la comunicación no es el simple trabajo de ordenar palabras o imágenes de una manera correcta y lógica. Es una ciencia en la que la lógica responde a los objetivos.

Progreso Semanal, que surgió bajo la sombrilla de Radio Progreso Alternativa, nació dirigido primordialmente a los compatriotas residentes en el exterior, principalmente en los EEUU y dentro de la Unión Americana a los que viven en La Florida, por años enclave de la Coblenza que nos tocó. De ahí que fuimos controversiales, etc, etc,etc; especialmente en los duros años 90 y comienzos del presente siglo.

Echándole mano a la ciencia de la comunicación apreciamos a partir de los años 90 que los medios en La Florida (escritos, televisivos y radiales, que incluían la onda corta) trabajaban — y aún hoy—sustentándose en la escuela conductista: el automatismo de la respuesta al mensaje transmitido. En suma, de los tres grandes objetivos de la comunicación: Reafirmación de actitudes, Creación de estas y Pequeñas o Grandes modificaciones, la prioridad de esos medios era la primera. Todo lo que fuera Cuba=malo, negativo, despreciable. Ellos habían logrado entonces el condicionamiento de la respuesta. Les funcionó.

Radio Progreso Alternativa, como posteriormente Progreso Semanal/Weekly, durante años intentamos meter una cuña al automatismo de la respuesta ya condicionada a fin de que nuestros oyentes y lectores tuvieran al menos un nano segundo y abrieran un resquicio a meditar en torno al material que habían leído o visto y pensaran “Ah, pero es así o hay otros ángulos no vistos o leídos…” Por ahí empezamos y a la vez durante muchos años trabajamos para ratificar actitudes positivas ya establecidas en pequeños sectores con una visión diferente al tema cubano (soberanía, relaciones, viajes) o que poseían dudas si la visión generalizada era la única o la más conveniente, y en la medida que la composición de la Comunidad iba cambiando con las nuevas oleadas migratorias, pasamos a la fase de tratar de incidir en lograr pequeñas modificaciones en el pensamiento y en las actitudes. De mucho nos sirvieron las encuestas periódicamente realizadas por la FIU (Universidad Internacional de La Florida) y otras encuestadoras de importancia.

¿Cuáles eran los objetivos priorizados por los medios floridanos en la década de los 90 y comienzos del siglo XXI?

  1. La Inviabilidad económica del sistema cubano totalmente estatizado que se evidenció al entrar en crisis de fondo a partir del derrumbe del  campo socialista. En términos claros: tocaban la estructura base y con acierto.
  2. Ir promoviendo el Distanciamiento entre pueblo y gobierno e instituciones. Reflejo social de lo anterior que pasaría a una fase superior: de la distancia a la Ruptura con el sistema, ideología y valores.
  3. Promoción del proceso Inculpación-Exculpación. En la medida que inculpo al sistema y personas me exculpo, objetivo que refuerza al distanciamiento-ruptura. Un ejemplo: observar en las manifestaciones de personas como han cambiado el NOSOTROS por el ELLOS. Esto vale por el trasvase de la Adhesión hacia la Distancia, Separación.

Imposible negar que obtuvieron algunos éxitos en la muy bien eslabonada cadena de objetivos. ¿Evidencia palpable? ¿No basta con mirar el cambio de valores que vivimos o la apatía que muestran sectores importantes de nuestra sociedad? ¿O en la urgente necesidad de un cambio sistémico? Si jugamos al avestruz… Cuando en política se actúa con el hábito de esta curiosa ave, se pierde la cabeza; solo queda la arena infinita.

Este era el cuadro de objetivos buscados desde la otra orilla en aquel entonces. ¿Y ahora?

Después del establecimiento de sedes diplomáticas entre ambos gobiernos  –no había que esperar por las declaraciones del presidente Obama y tampoco despreciar las relaciones—, el objetivo político primordial apunta a incidir en la profundidad, alcance y dirección de los cambios que el gobierno cubano ha ido llevando adelante, especialmente en el sector económico. Cabe suponer que han hecho su evaluación de los puntos 2 y 3 anteriormente señalados de manera suscinta y que actualmente los están alimentando.

Este es el reto que Cuba debe enfrentar con inteligencia, haciendo uso de los instrumentos de las ciencias, no solo económicas, sino sociales y sicosociales, en sus medios. Frenar o enlentecer sensiblemente los cambios es como soplar viento a favor del contrario. Cada nueva apertura llevada a efecto y aplicada como debe ser y bien supervisada nos ayuda, no como ocurrió con el Trigal cuyo fallo no radica en haberlo establecido –estos mercados como otros son necesarios–, sino en la responsabilidad de quienes debían haberlo estado controlando adecuadamente.

A mi juicio el camino consiste en abrir para ir incluyendo dentro del proyecto de socialismo. En la medida que incluyes y brindas la participación real, concreta, tangible, que merece todo ciudadano, pudieran irse cerrando los Distanciamientos y Rupturas que hayan obtenido y sobre las cuales operan en la actualidad. Más aún: hay el temor evidente en sectores importantes a la existencia de nuevas formas de gestión y a la presencia de la actividad privada, a las PYMES (Pequeñas y Medianas empresas) como si estos fuesen enemigos incompatibles con el proyecto de país. Curiosamente numerosas encuestas realizadas en Europa reflejan que una de las prioridades para las PYMES es precisamente la estabilidad social, el orden. Y en nuestro país ¿quién ha dispuesto la apertura y puede garantizar un mínimo de estabilidad?

Y es al final cuando vuelvo a los medios y su papel primordial, tema que abordé en mi anterior trabajo. La prensa TODA no puede ser la misma. De seguir por ese camino estaríamos abriendo las puertas, ¡y qué puertas!, al objetivo imperial. No podemos continuar viéndonos en ningún sector en el espejo del cómo fuimos (sobre esto hay un famoso cuento ¿infantil?). Resistir permitió llegar hasta el hoy. Renovar, innovar, evolucionar, incluyendo realmente a la variedad de actores, define el salto del existir al ser un socialismo nuevo.

Foto de portada: Obra Realidad (Happily Ever Alter), de Rachel Valdés Camejo, en la XI Bienal de La Habana.

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