Presupuesto para Cuba suma alrededor de mil millones de dólares

El Departamento de Estado, la Agencia para el Desarrollo Internacional y la Fundación Nacional para la Democracia han gastado $304,3 millones de dólares en programas de democracia relacionados con Cuba desde 1996.

La Junta de Gobernadores de Radiodifusión, que supervisa Radio y TV Martí, ha gastado otro $700 millones más o menos. Eso hace un total de alrededor de $1 mil millones.

USAID y el Departamento de Estado han gastado casi 90 por ciento del dinero dedicado a Cuba desde 2004. Eso fue un año después de que el entonces presidente George W. Bush creara la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre y declarara que estaba listo para “el día feliz cuando el régimen de Castro ya no exista”.

George W. Bush.
George W. Bush.

Fidel Castro era presidente de Cuba por aquel tiempo. Roger Noriega, entonces subsecretario de Estado, dijo: “Estados Unidos…. no aceptará una sucesión”.

Más de una década después, los programas de democracia perduran. El Departamento de Estado tiene previsto gastar $20 millones de dólares en los programas en 2016. Esa es una pequeña fracción de la propuesta de $ 1 168 billones de presupuesto discrecional del gobierno federal, que excluye a la Seguridad Social, Medicare y Medicaid.

Pero el dinero es mayor que su impacto en Cuba, donde el gobierno socialista exige que EE.UU. elimine dichos programas a medida que los dos países restauran los lazos diplomáticos.

La delgada –muy delgada– línea azul
La delgada –muy delgada– línea azul

Cuando viajé a Cuba en diciembre, algunos cubanos me preguntaron cómo es que el gobierno de Estados Unidos lleva a cabo programas de democracia que los funcionarios cubanos ven como una provocación e ilegales, mientras negocian el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Yo les digo que es la democracia en acción. Fuertes intereses políticos demandan que Estados Unidos presione a Cuba para que adopte reformas democráticas. Al mismo tiempo, muchos norteamericanos presionan a favor de la normalización de relaciones con Cuba. La respuesta del gobierno de Estados Unidos es presionar a favor de la democracia y las relaciones restauradas.

Algunos cubanos me han dicho que el enfoque norteamericano parece contradictorio –y tal vez lo sea–, pero es también un ejemplo de la rueda chirriante engrasándose.

Me hace recordar  lo que vi mientras cubría la inmigración a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México en la década de 1990. EE.UU. reforzó la vigilancia fronteriza, aunque no reprimía a los patronos que contrataban a inmigrantes indocumentados. Fue un enfoque esquizofrénico, pero subrayaba la manera en que el sistema político respondía tanto a los patronos que querían mano de obra barata como a los ciudadanos que exigían el fin de la inmigración ilegal.

Sección de Intereses de EE.UU.
Sección de Intereses de EE.UU.

El gobierno de Estados Unidos opera programas pro democracia cubana bajo la Sección 109 de la Ley Helms-Burton de 1996.

La ley busca un gobierno de transición que conduciría a “un gobierno elegido democráticamente en Cuba”.

También prohíbe al presidente de Estados Unidos que ponga fin a las sanciones, a menos que él decida que Cuba ha cumplido una serie de requisitos. Estos incluyen:

  • Aceptar unas elecciones libres y justas en los 18 meses siguientes a que un gobierno de transición tome el poder.
  • La formación de un gobierno que no incluya a Fidel o Raúl Castro.
  • La legalización de toda actividad política.
  • Disolución de sus fuerzas de Seguridad del Estado.
  • Liberar a todos los presos políticos y apertura de las prisiones a los investigadores de derechos humanos.
  • Permitir a múltiples partidos políticos independientes la igualdad de acceso a los medios de comunicación.
  • Finalizar la interferencia a las emisiones de Radio y TV Martí.
  • Tomar medidas para devolver a ciudadanos de Estados Unidos los bienes incautados después de la revolución de 1959.

Partidarios de la política de Estados Unidos me dicen que el gobierno norteamericano tiene el derecho de imponer su voluntad, porque el gobierno cubano es una dictadura que no tiene autoridad moral ni derecho alguno para privar a sus ciudadanos de los derechos humanos universales.

Críticos de la política norteamericana dicen que EE.UU. siempre ha tratado de controlar el destino de Cuba. Citan el primer informe del entonces secretario de Estado, Colin Powell, a la Comisión de Cuba Libre en mayo de 2004. Era una prueba de que funcionarios norteamericanos estaban planeando cada detalle del futuro de Cuba. El informe dijo que si el gobierno de transición de Cuba pedía ayuda, el gobierno de Estados Unidos estaba listo para:

  • Proporcionar capacitación en español en seguridad de represas
  • Simplificar la venta de Estados Unidos a Cuba de locomotoras restauradas
  • Ayudar a trazar mapas de sistemas de arrecifes de coral y evaluar hábitat de los peces
  • Aconsejar de cómo añadir senderos y otras infraestructuras a los puntos principales de observación de aves

Mientras EE.UU. y Cuba negocian, me pregunto qué ha sucedido con los muchos planes de transición del gobierno de Estados Unidos para Cuba.

Los programas de Cuba de la USAID están diseñados para terminar en septiembre. La agencia cuenta actualmente con tres socios:

  • Grupo de Apoyo a la Democracia
  • Instituto Republicano Internacional
  • Fundación New America

La Fundación Panamericana para el Desarrollo terminó su trabajo en marzo, según USAID. Hace 1 278 días, yo presenté una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA) acerca del trabajo de la FPD y todavía no he recibido una respuesta de la USAID.

No es fácil seguir el dinero. Los socios de USAID canalizan 40 por ciento de sus fondos, como promedio, a subcontratistas.

USAID no revela los nombres de los subcontratistas, a pesar de la promesa del presidente Obama de que el gobierno de Estados Unidos comenzaría a nombrar a los subcontratistas.

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Los socios de USAID utilizan un promedio de 12 subcontratistas cada uno. Un socio tenía 38 subcontratos para un solo contrato de Cuba.

Los socios pagan a los subcontratistas entre $5 000 y $300 000.

De 1996 a 2012, la USAID y el Departamento de Estado otorgaron a los 51 socios 111 contratos y donaciones relacionados con Cuba.

Si había 12 subcontratistas para cada contrato –y ese es el promedio– significa que entre 1996 y 2012 hubo 1 332 programas relacionados con Cuba.

La inclinación de la USAID por el secreto hace que me pregunte si la agencia tratará de mantener una mano en Cuba –por debajo de la mesa–, quizás a través de su Oficina de Iniciativas de Transición (OTI). (Ver “¿Otra ‘ventana de oportunidad’ para OTI?”)

El Departamento de Estado no ha sido mejor que la USAID para responder a las FOIAs. El Departamento entrega la mayor parte de su dinero cubano a la NED, que recientemente dejó de revelar a los beneficiarios de las subvenciones. (Ver Súbito Secreto en la NED).

USAID y el Departamento de Estado gastaron $264,3 millones de dólares en programas dirigidos a Cuba entre 1996 y 2014. Ellos han apartado $20 millones para el año 2015. La NED gastó otros $20 millones más o menos entre 2006 y 2014. Eso asciende a $304 300 000.

Añadan los $20 millones previstos para 2016 y suman $324.3 millones.

Menos del 15 por ciento –y eso es un estimado generoso– llega a manos de los disidentes cubanos y activistas de derechos humanos que arriesgan su vida y su libertad.

Según muestran los registros de impuestos, la mayor parte del dinero se dedica a  sueldos, gastos de oficina y viajes.

(Tomado del blog Along the Malecón)

3 Responses to Presupuesto para Cuba suma alrededor de mil millones de dólares

  1. Ya en Miami Beach se habla de casinos y distribucion de drogas en Cuba
    como parte de la democratizacion , a los que piensan asi solo le falta que
    exijan entrenar la policia para matar negros en las calles de Cuba.

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