home-for-the-elderly-1“Aquí hay un médico y una enfermera. Los alimentos que recibe el asilo son buenos y hay planes recreativos, excursiones y eso. Pero este hospicio no deja de ser un almacén de viejos.”

Ante el gesto interrogativo me explican: “de poco vale que le den batas de casa, pijamas y comida balanceada si les roban la personalidad”,  dice  aludiendo al trato desaprensivo que suelen otorgarle a los ancianos.

Resumiendo, mi fuente  explica que la mayor parte del personal es poco capacitado y no pocos son escasamente sensibles a los problemas que presenta la ancianidad. “Si a los familiares les resulta difícil tratar con sus viejos, puede imaginarse cómo será atender a los ajenos y no solo a uno sino a muchos”

El problema mayor se registra en las áreas de invalidados o con pobre autonomía, recluidos en los 127 Hogares de ancianos que hay en el país con capacidad para 9 287 personas –cifra insuficiente-, donde radican aquellos que carecen de asistencia hogareña. Hay empleados que piensan estar trabajando en una línea de montaje y sientan a las viejitas desnudas en fila para asearlas. ¿Habrán pensado alguna vez que llegarán a tal estado de indefensión?

Los radicados en salas conyugales de esos hospicios, o conservan capacidades motoras suficientes, pueden hacer ejercicios y juegos de grupo, participar de excursiones (aunque escasas, ayudan)  o hacer vida social dentro de los marcos del establecimiento, pero los que tienen movimientos limitados, quedan a merced de empleados no siempre magnánimos o bien dispuestos.

La modalidad de semi-interno (les traen en la mañana y les llevan a casa al final de la jornada laboral), tiene mayores bondades porque ese adulto mayor no pierde el vínculo con los suyos.

Un sistema parecido de entrada y salida a diario, tienen las 230 Casas de Abuelos a lo largo de la isla: centros  dedicados a la atención  de ancianos en horario laboral, permitiendo a otros integrantes del núcleo familiar mantener su empleo. Estos sitios funcionan dentro de un mejor esquema de gestión afectiva hacia los ancianos. Sobresalen las experiencias de la Habana Vieja en instituciones promovidas por el Historiador de la Ciudad.

Esos sitios de cuidado diurno para  personas de  la tercera edad cuentan con 7 398 plazas, muy por debajo de las 20 000 que demanda la actual población  requerida de atenciones. Por eso el Consejo de Estado promovió remozar las instalaciones que lo requieran  y edificar otras 13 antes del 2015 y, en el mismo período, crear otras 140  Casas de abuelos.

Las dimensiones del dilema, visto desde las estadísticas, dicen que hay casi dos  millones de ciudadanos mayores de  60 años y para el 2030, se calcula existan 3,4 millones. La cifra supone una disminución notable de la fuerza laboral activa y una carga enorme en los sistemas de seguridad social y sanidad pública. Es el motivo para que el Parlamento legislara un aumento de la edad para la jubilación (60 para mujeres y 67 para los hombres), semejante de lo aplicado en naciones desarrolladas.

Causas y otros etcéteras.

Los indicadores demográficos cubanos establecen dos grandes picos de crecimiento. Entre 1959 y 1970, hubo un incremento cercano a los dos millones que llevó a 9 el total de habitantes. Otro salto fue en el período 1970-2005, elevando la población  hasta los 11 millones 241 161 personas actuales, según el censo realizado en el 2012. El 18% de ese total sobrepasa los 60 años, ubicando a Cuba entre los países latinoamericanos más envejecidos.

Las razones están vinculadas al aumento en la esperanza de vida (78,97 años, 76 para los hombres y 80 para las mujeres), a la baja fecundidad existente (1.50 hijos por mujer) y a la emigración. No contar (desde el 2010) con reemplazo suficiente de fuerza laboral, complica el escenario presente y abruma la agenda prevista para el desarrollo del país.

Están en marcha estrategias para aumentar la tasa de natalidad. Las parejas infecundas  cuentan con consultas municipales y centros provinciales de reproducción asistida. A punto de término hay otros tres que cuentan con avanzada tecnología. No parece suficiente y, en contraposición, se analiza regular la interrupción de los embarazos, asumido por muchas como método de contracepción,  pese a existir medios convencionales que lo evitarían.

La emigración es otra vertiente en la pérdida de población, en general calificada. Aumentó en la última etapa de forma sensible  y según estudios, hasta el 2020 tendrá un alza parecida a la actual. Después va a descender, aseguran estos conocedores.

Como datos curiosos dentro de este breve prontuario,  puede citarse que según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información  (ONEI) los municipios con menor índice etario son Moa, en Holguín, Guantánamo (ambos en el oriente del país)  y, por redundar, la Isla de la Juventud. Las 3 ciudades  más envejecidas: Cabaiguán, Yaguajay y Sancti Spíritus, todas en el centro de la isla.

Varias instituciones regidas por la iglesia católica que cuentan con amplísima estimación gracias a la virtuosa actividad de las entregadas monjas que en esos sitios trabajan. Descuella desde siempre Santovenia y no merecen menor aplauso  establecimientos religiosos menores de los cuales sería ineludible, tomar provechosa pauta.

El sistema de salud  cubano tiene 279 especialistas en geriatría y gerontología (pronto ascenderán a 416), pocos a ojos vista,  pero se insta a  preparar a especialistas y también a los técnicos y personal de servicio en contacto con los adultos mayores, para que tengan la tolerancia y cordialidad apropiada.

“Con tantos planes por delante que tiene el gobierno, no creo que prioricen a los viejos”—asegura, con lamentable y casi cínico convencimiento, una que se desempeña en un medio que, salvo las siempre salvadoras excepciones, es, todavía, bastante adverso. Doy la espalda a esa persona y su certeza, deseando que se equivoque rotundamente.

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One Response to Envejecer en Cuba

  1. Lo primero que hay que hacer en Cuba es dejar de creerse ellos mismos y los demas; que se es viejo a los 60.mas que todo es una creencia enraizada en las costumbres,lo primero que tienen que hacer es continuar trabajando y salir del seno familiar que en donde empiezan a hacerte viejo.las condiciones hay que crearlas a partir de ser una fuente pujante de habilidad y sabiduria.

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